Nota importante: Esta carta se la envié a mis suscriptores de email a finales del 2014, ahora el texto está publico para qué todos la lean. Las ideas contenidas poco han cambiado así que espero te sea de ayuda construyendo tus sueños.

El año ya se fue y la verdad es que este año ha sido de cambios muy drásticos para mi, cambios que jamás pensé que fueran a volverse realidad y me llevarán a donde estoy hoy.

Reto #MiViaje2020

Miro hacía atrás y veo todo el camino que he recorrido, lo que he logrado y hay algunas cosas que te quiero compartir.

La escritura siempre ha sido mi terapia, mi forma de afrontar las cosas y sacarlas de mi cabeza, lo que lees es tan sólo una fracción de todo lo que escribo y esta carta es importante porque necesito enseñarte un lado de este viaje, de este proyecto que es Mi Viaje por el Mundo y que jamás se lo había enseñado a nadie y es necesario sacarlo, quizás te ayudará a vivir mejor este año que sigue.

Lo primero que te diré es GRACIAS, gracias por estar ahí, por enviarme tantos mensajes de aliento, por decirme que eres mi fan número uno y contarme todo lo que he inspirado en tu persona, por esos cambios que has decidido hacer por que leíste uno de mis artículos o contesté una de tus preguntas, sin embargo creo que la forma correcta de darte las gracias es con la frase completa que siempre pienso pero nunca digo:

“En verdad gracias por tus palabras, las aprecio muchísimo y agradezco que te consideres mi fan y que me hayas idealizado pero no lo hagas, no me idealices a mi ni a nadie, no quiero que seas mi fan”

En el momento en el que idealizas a una persona la vuelves inalcanzable, la conviertes en un especie de “semidiós” lo cual no es nada más alejado de la realidad. La diferencia entre tu y yo es: NINGUNA

¿Por qué te digo esto? Por que detesto las personas que se creen superiores, las que alcanzan un estatus y pierden los pies y la cabeza, no quiero ser esa persona y si algún día me convierto en eso, por favor busca este artículo y mándamelo por correo.

Intento responder cada mensaje que me envías, cada pregunta que me haces, leo TODOS y cada uno de los comentarios que pones en Facebook o me envías a mi correo,  así como tú te tomaste unos minutos de tu valioso tiempo, leerte es lo mínimo que puedo hacer para devolverte ese favor.

(Recibo entre 20 y 50 mensajes al día y si por alguna razón no he respondido alguno de tus mensajes, te pido una disculpa y envíame un mensaje de nuevo, prometo responder lo antes posible)

Cuando entres a mi blog no quiero que me veas como tu héroe y no quiero que te conviertas en mi fan, quiero que tu seas tu propio héroe y la única persona a la que debes de admirar es a ti mismo.

Mi blog son tan sólo las herramientas con las que vas a construir tu sueño, son las mismas herramientas que usé. Tan sólo te las estoy poniendo sobre la mesa para que las uses.

Así como tu me vez y crees que he logrado algo que pocos lograrían, lo mismo me sucede a mi, desde el punto donde estoy parado puedo ver más arriba y puedo ver lo que han hecho muchas otras personas que van más adelante y sobre todo entiendo ese sentimiento de frustración al saber que aún falta mucho camino por recorrer y que quizás nunca lo logre, en ocasiones me hace sentir un fracaso.

Cada vez que eso sucede hay una frase que me tengo que repetir constantemente para no desmotivarme, inclusive he pensado en tatuármela en un brazo y es:

Frase_1

Siempre voy mirando hacia adelante pero también tengo la fortuna de poder mirar hacía atrás, ver todo lo que he recorrido y te puedo decir que si se puede, que si yo lo logré cualquiera puede hacerlo.

No es fácil, en definitiva que no lo es, y conforme avanzas el camino se vuelve más pesado y difícil, JAMÁS sucede lo contrario.

Es como si comenzarás a caminar por una vereda, al inicio el camino es amplio, días soleados y paisajes hermosos, puedes darte la libertad de caminar a tus anchas sin preocuparte de nada, dejar tus sueños volar tan alto como quieras. Conforme avanzas el camino se va haciendo angosto y empinado, los días soleados cada vez son más escasos y días nublados estarán acechándote a cada momento. Por si fuera poco vas cargando más peso, tus sueños pasaron de ser nubes ligeras a piedras enormes de realidad.

Cada uno de estos sueños “hechos realidad” puede tirarte al abismo en cualquier momento, puede arrastrarte al fondo sin que te des cuenta y en ese preciso momento es cuando piensas:

Ya que he llegado hasta aquí, ¿Qué pasaría si fallo construyendo mis sueños?

¿Qué pasaría si decido salir a conocer el mundo y descubro que no me gusta?

¿Qué pasaría si decido iniciar ese negocio y quiebra?

¿Qué pasaría si escribo ese libro que tanto quiero escribir y nadie lo lee?

¿Qué pasaría si todo lo que he planeado construir, hacer y a donde quiero llegar no lo logro?

¿Qué pasaría si….?

Entre más avances y más peso lleves contigo la posibilidad de que esta pregunta se vuelva realidad es más tangible y esa posibilidad puede llegar a ser terrorífica.

Te seré honesto, el pensar en esta pregunta ha logrado que pase días enteros sin querer hacer nada y preferir quedarme en mi habitación viendo películas.

Cuando estos días llegan es cuando necesitas un motivo para continuar y el único lugar donde lo vas a encontrar es en ti mismo. En ningún otro lugar.

Habrá días donde la realidad apesta, donde estás viviendo una situación que quisieras que no fuera verdad y lo que vives simplemente no te satisface. Inclusive viajando te puede suceder, pero ¿adivina qué? Ya estás ahí y sólo hay dos cosas que puedes hacer al respecto.

Levantarte y hacer algo para cambiar tu situación actual o quedarte lamentándote y esperando que alguien tenga compasión de ti.

Los viajes, proyectos, negocios, las relaciones, LA VIDA es así.

Habrá momentos malos y habrá momentos buenos, este año tuvo para mi de los dos y los dos me han enseñado muchísimo.

Ahora que se acaba el año tan sólo me queda mirar para atrás y ver todos los momentos increíbles que viví, darme cuenta que ninguno de esos momentos hubieran sido posibles si yo no lo hubiera querido y hubiera preferido quedarme a esperar la compasión ajena.

Lo mejor de todo es que cuándo la pregunta de “¿qué pasaría si fallo?” ronda por mi cabeza, puedo mirar hacía atrás y pensar en tan sólo una cosa: Fallaré, podré terminar en la ruina pero me levantaré, volveré a empezar y lo que he vivido, visto y experimentado NADIE ME LO VA A QUITAR

Que este año que viene este lleno de éxitos, la única inspiración que necesitas está dentro de ti, eres la única persona capaz de hacer un cambio en tu vida.

Espero que este año sea un año de muchos sueños hechos realidad sin importar que tanto lleguen a pesar y la próxima vez que quieras encontrar un héroe o quieras ser fan de alguien, no veas mi blog, mejor busca y observa el reflejo de tu espejo.

Nos vemos en el camino,
Alejandro N