Las estafas más comunes en los viajes, contadas por Bloggers de Viajes

-¿Primera vez en India?

-Si, le respondí

-Bienvenidos en India nos encanta recibir a extranjeros, queremos que sea uno de sus mejores viajes. Sobre todo tú, que decidiste traer a tu mamá a conocer a India, nosotros también amamos a nuestras mamás por eso queremos que lo pasen muy bien en su viaje. Me encargaré de apoyarlos en todo lo que sea posible.

Estas fueron las primeras palabras del conductor de taxi en India antes de intentar estafarme.

No fue ni la primera ni la última vez que alguien ha intentado estafarme en un viaje. Estar constantemente en movimiento de un lugar a otro y con cara de extranjero me convierte en el blanco perfecto de los que intentan aprovecharse de la ingenuidad de las personas.

Personalmente encuentro fascinante el mundo de las estafas en los viajes y en más de una ocasión, con objetividad y cautela, he seguido el juego de algunas personas para ver que tan lejos están dispuestos a llegar en su engaño.

Independientemente de lo fascinantes o molesto e inmoral que son, las estafas en los viajes son una realidad. Similar al artículo que publiqué sobre Accidentes y Enfermedades en los Viajes, este artículo no busca desalentarte en salir a conocer el mundo, si no todo lo contrario. Quiero informarte de una situación real para que seas consciente de las posibilidades que existen al viajar.

A través de relatos de otros bloggers conocerás que incluso los expertos en viajes hemos sido víctima de una que otra estafa, en algunas ocasiones viajando en nuestro propio país.

Sal, viaja y explora pero siempre sé cauteloso y en caso de que hayas sido víctima de una estafa no lo veas con malos ojos recuerda que las mejores historias en los viajes es cuándo todo salió mal. Al inicio no lo verás así pero cuándo regreses a casa y cuentes a tus amigos como te fue en tu viaje te aseguro que esta será la primera historia que contarás.


¿Quieres más tips de seguridad en los viajes? Lee: 20 Consejos de seguridad para viajar al extranjero


Tours en Bangkok

Estafas más comunes en los viajes – Historia de Vero Boned del blog Sin mapa

La picaresca del tailandés es bastante conocida por todos, pero eso no significa que en medio de la confusión -y un afinamiento de sus técnicas- no vayamos a caer como tontos.

Recuerdo que antes de ir a Bangkok, allá por el 2010 -para que vean que no es algo nuevo- me advirtieron muchos viajeros que los tailandeses intentarían decirme que El Palacio Real estaba cerrado por “X” motivo (siempre era un diferente) y que me ofrecerían recorrer la ciudad en tuk-tuk, haciendo alguna parada estratégica en alguna tienda para regresarme más tarde al Palacio.

Yo lo sabía… y aún así caí. En una esquina, un “policía” a quien le pregunté por la dirección del Palacio Real (no, no había smartphones con google maps en esa época) me dijo que “justo ese día” era el día de la visita del monarca al palacio y que hasta después del mediodía estaría cerrado al público. Me comentó que había otros templos muy interesantes y que él tenía un amigo tuk-tukero –que justo y de casualidad estaba ahí junto a él- que nos podría llevar gratis. Eso si, a cambio nos pararía en dos tiendas a las que teníamos que entrar aunque no fuéramos a comprar nada. No sé, que fuera un policía quien me decía esto me confundió y le creí.

Cuando 3 horas más tarde llegué al Palacio me dijeron que no había cerrado en todo el día … y que me habían timado. Me sentí una boluda monumental.

Nota de Alejandro: Esto también se conoce como la “estafa del sastre” (Tailor Scam), un conductor de Tuk Tuk te llevará por la ciudad a los sitios más turísticos y aprovechará para dejarte en una tienda dónde un sastre te hará un traje, en ocasiones el traje en verdad es bueno pero la mayoría de las veces recibirás algo que no es ni remotamente parecido a lo que pagaste. Además de esto, el tuk tuk te podrá llevar al “muelle tailandés” para hacer un paseo en barco, una vez más, todo es parte de la misma estafa. Esta estafa es tan elaborada que incluye a varias personas en diferentes puntos de la ciudad para convencerte del recorrido.

Contribución de Vero del blog Sin Mapa

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 Tuk-Tuks en Tailandia

Estafas más comunes en los viajes – Historia de Samanta y Ariel del blog En Donde Sea

Bangkok es el lugar ideal para que conozcas en tenebroso mundo de las estafas. Existen varias modalidades hechas a medida, nosotros vamos a centrarnos en una de ellas: el precio de los Tuk-Tuk.

Por si no has escuchado esta palabra antes, te aclaramos que este medio de transporte es muy típico en el sudeste asiático y se trata de una moto a la que está adherida una pequeña cabina. Están por todos lados y van directamente a por los turistas (saben que le pueden sacar jugo). Lo que ocurre es que siempre te proponen un precio muy superior al real, el cual debes negociar durante un rato.

Pero la cereza del pastel son los Tuk-Tuk que se encuentran aparcados en la famosa calle de Kao San. Los espabilados conductores tratarán de engañarte con la frase de “Un paseo solo por 10”. Claro que nunca aclararon qué tipo de moneda ni cuántos 10 te pedirán, pero nunca jamás serán 10 Bath. Así que ya lo sabes: huye de ellos.

Nota de Alejandro: En la mayor parte del Sudestasiático el uso de Tuk-Tuks o Rickshaws es el medio de transporte más barato y fácil de usar pero tal y como hacen mención aquí, todo esto cambia en Tailandia. En Bangkok un taxi privado llega a ser más barato que un viaje en tuk-tuk y en Chiang Mai los songthaew o las camionetas rojas son mucho mejor opción de transporte.

Contribución de Samanta y Ariel del blog EnDondeSea

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Estafas de compras en Bangkok

Estafas más comunes en los viajes – Historia de Tatiana del blog Caminando por el Globo

En esta ciudad conocíamos diversos tipos de estafas que les hacen a los turistas. Y casi casi caímos en una.

En famosa calle mochilera Kao San Road hay muchos puestos que hacen trenzas, venden ropa y hasta credenciales falsificadas. Yo decidí comprar allí un regalo para mis sobrinas.

Era la primera vez que compraba algo en 8 meses de viaje y quería aprovechar que mis primos volvían a mi ciudad para mandarles algo a mis dos sobrinas y a mi sobrinito que nacerá en los próximos días. Con todo el amor y las ilusiones del mundo les elegí un conjuntito típico de Tailandia a cada una y un pantalón al varoncito.

Luego de regatear, ir y volver, me decidí y lo compré.

El vendedor parecía buena gente. Le pago, y me da la ropita en una bolsa. Cien metros más adelante le muestro a Javico lo que compré y en vez de dos conjuntitos, había uno solo en la bolsa.

Me subió la adrenalina y volví como un toro – con Javico como mi guardaespaldas-, agarré la percha y comencé a quitar el conjunto que me estafó y a guardarlo en la bolsa. Cuando me vió, le dije “olvidaste darme éste”, y el dijo “ooohhh, no me di cuenta”. Y nos lo dio sin mayor problema.

Lo que más bronca me dio es que ese estafador vendiera ropa para bebés y niños. ¡Que desalmado!

Nota de Alejandro: La estafa del intercambio de mercancía es quizás de las más comunes en cualquier mercado alrededor del mundo, siempre revisa que lo que el vendedor está empacando sea exactamente lo que elegiste, sobre todo si se voltea a buscar una bolsa o algo dónde poner tu compra.

Contribución de Tatiana del blog Caminando por el Globo

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Estafas en Cuba

Estafas más comunes en los viajes – Historia de Tatiana del blog Caminando por el Globo

Decidimos ir a recorrer Cuba durante un mes como mochileros. Arrancaríamos en La Habana, viajaríamos por toda la isla y terminaríamos allí también.

Sabíamos que en Cuba hay mucha gente que trata de estafar o sacar algún provecho de los turistas. Lo sabíamos y lo teníamos muy presente, pero así y todo caímos en la trampa.

En algún lugar habíamos leído que a las mujeres estafadores y prostitutas que se aprovechan de los turistas se les llama jineteras, a los hombres que hacen lo mismo jineteros, y que hay muchas personas de ese tipo en la isla. Por eso andábamos muy alertas. Lo llevábamos bien e incluso teníamos una técnica muy buena para alejarlos rápidamente. Les decíamos: “No glacias helmano, somos estudiantes y vivimos aquí hace años”. Y en seguida dejaban de molestarnos.

Una noche volviendo a la casa de familia donde nos hospedábamos, vimos a un cubano que se parecía al jugador de futbol argentino La Bruja Verón. Lo miramos haciendo algún comentario y en seguida se nos acercó a hablar muy simpáticamente. La charla fue muy rápida y en seguida simpatizamos.

Viéndolo desde afuera me siento muy inocente, ingenua y tonta, ¡siento que fue una situación tan obvia!.

Resulta que nos dijo que su madre vivía en Argentina y un tío en Ecuador (nuestros países), y ahí la empatía creció – ¡pero que casualidad!, más obvio imposible.

Luego de un rato nos preguntó si ya habíamos probado el mejor trago de Cuba. Le dijimos que no nos gusta el alcohol y nos dijo que se puede tomar también sin alcohol. Dijo que él nos quería INVITAR a probarlo al bar de su amigo. Aceptamos.

Entramos al bar allí mismo que ya estaba cerrando, y en seguida nos sirvieron el trago. Uno a cada uno. Sin preguntarnos nada, ni decirnos el precio.

Lo tomamos y mientras comenzó a ofrecernos de REGALO un paquete de habanos a los que les escribió una dedicatoria. Ahí nos saltó la ficha de que era un jinetero, hecho y derecho. Obviamente no aceptamos los habanos y dijimos que nos íbamos. Entonces rápidamente dijo que teníamos que pagar 9 CUC (9 dólares) por los tres tragos.

Javico comenzó a pelearse, pero le dije que no nos convenía, que no había nadie allí y era peligroso. Lo pagamos y nos fuimos.

Estábamos que nos salía humo por la cabeza. No podíamos creer haber sido tan ingenuos. Pero la historia no termina aquí.

Al final del viaje, cuando regresamos a la ciudad, paramos en la misma casa, y un día regresando a dormir por la noche, lo vimos.

Obviamente Javico fue a encararlo diciéndole que era un estafador y que nos devolviera nuestro dinero. Él sacó su billetera diciendo que no tenía dinero, pero la agarramos y le sacamos el dinero de su trago. Al menos nos sentimos un poco mejor. Eso sí, después caminábamos mirando hacia atrás por miedo a que aparezca el jinetero vengador.

Contribución de Tatiana del blog Caminando por el Globo

Si quieres más info para viajar a Cuba puedes leer en el Blog de Tatiana:  Algunos consejos e info para viajar por Cuba

Transporte en Cuba

Estafas más comunes en los viajes – Historia de Lina y Andrés del blog Renunciamos y Viajamos

El camión de las dos estafas

Cuba es uno de los países más seguros del mundo, le podrá contar alguien que conozca la isla de la revolución. En La Habana, por ejemplo, las calles están ultravigiladas por cámaras desparramadas en toda la ciudad. Ese gran hermano barbudo al que no le tiembla el pulso cuando de castigar se trata, ha hecho que los atracos se reduzcan a cifras que cualquier país del atlas envidiaría. Pero las estafas son el pan de cada día.

Ey chico, tengo habanos originales que saqué de la fábrica donde trabajo”, te puede decir alguien con tabacos de un dólar envueltos en una caja de Cohibas. O el que te vende el ron, o el que te ofrece mujeres. O el taxista que te cobra en moneda extranjera las carreras que se pagan en moneda local. Sí, en Cuba hay dos monedas y eso ayuda a la confusión del visitante y hace la oportunidad del avivato.

Pero fue abordo del camión interprovincial que nos llevó desde la capital hasta Santiago de Cuba, donde atestiguamos dos estafas, una de las cuales fuimos víctimas.

Para empezar, el hecho de que un turista viaje entre municipios en camión y no en guagua es un hecho tan exótico como un Mac Donalds en Cuba. Tomamos el riesgo por una mezcla de aventura y economía.

Los camiones son viejos vehículos de carga soviéticos acondicionados con sillas de lata rígida, incómodos como ellos solos, en los que viajan los cubanos que no pueden pagar la guagua Viazul con aire acondicionado. Habían transcurrido aproximadamente diez de las trece horas de viaje interminable cuando un hombre viejo se puso de pie y empezó a mover de puesto en puesto el famosísimo timo de dónde está la bolita. Nosotros íbamos en la parte de atrás y teníamos una visión completa del show.

Mientras iba ganando incautos, un hombre musculoso sentado diagonal a nuestro puesto jugaba y hacía parecer aquello como un juego de niños. Luego algún fulano apostaba un poco y ganaba. En un momento donde el lugar de la bolita no podía ser más evidente, el musculoso convenció a un par de chicas de que apostaran, y que si no tenían dinero jugaran con la cadena de oro que una de ellas llevaba puesta. Y así lo hicieron. Pero la bolita, misteriosamente, no apareció.

Las mulatas gritaban “pingaaa”, “coñooo”, “cojoneeees”, “te lo dijeee”, mientras el viejo y el musculoso bajaban del camión en medio de la nada con su botín entre manos.

Cuando llegamos a la casa particular donde nos alojamos en Santiago de Cuba nos dimos cuenta de que a nosotros también nos habían robado. En un descuido, o dormidos durante la noche, alguien abrió a maleta, sacó alguna ropa y la dejó tal cual como estaba. Nos habían advertido de no dormirnos pero no hicimos caso.

No fue mucho lo que perdimos pero nos dolió. Juramos no volvernos a subir a un camión pero tres semanas después estábamos abordo de otro de esos tiestos en el camino de La Habana a Varadero.

Contribución de Andrés y Lina del Blog Renunciamos y Viajamos

Pueden seguir leyendo más historias del viaje de Andrés y Lina en esta artículo: Guía de viaje por Cuba: todo lo que tiene que saber para su viaje a la isla de la Revolución

Estafas en La Habana

Estafas más comunes en los viajes – Historia de Daniel del blog Universal Traveler

Allá por el año 2008, cuando apenas me iniciaba en las artes de viajar, caí en una pequeña estafa durante un viaje en Cuba.

En una de las tardes que pasé en La Habana junto a un amigo y compañero de universidad que me acompañaba en ese viaje, nos acercamos a conocer la Universidad de La Habana, cuya rectoría se ubica en un viejo edificio colonial.

Allí, mientras paseábamos por las salas y patios, se nos acercaron dos chavales que decían ser estudiantes. Se presentaron y se ofrecieron amigablemente a acompañarnos un rato para contarnos la historia del lugar, las funciones de cada sala y hasta quienes eran los retratados en los numerosos cuadros que colgaban de las paredes. Todo fluía con normalidad y tanto mi amigo como yo estábamos contentos de estar pasando un rato con gente local que, aparentemente, no se relacionaba con nosotros solo por interés económico.

Tras un rato paseando por el edificio, los presuntos estudiantes nos hablaron de un bar cercano en el que se inventó una famosa bebida llamada “negrón”. Un lugar con mucha historia en el que supuestamente iban a beber Fidel, el Ché y otros revolucionarios. Inocentes y confiados de nosotros… aceptamos ir.

Efectivamente, el lugar no estaba lejos. Parecía algo elitista y sofisticado, un restaurante de mantelería y camareros enchaquetados. Aire acondicionado a todo dar y nosotros sudados y en mangas cortas. Nos sentamos los cuatro en una mesa y nos sirvieron 4 cócteles, a lo que inmediatamente los chicos comienzan a hablarnos de sus problemas económicos, dándonos a entender que la factura iba a tener que correr por nuestra cuenta.

Ya empezamos a olernos algo raro y a sentirnos incómodos. Pedimos la cuenta antes de terminarnos el negrón y, cuando llega, efectivamente, el precio era exageradamente alto. Estaba claro que los chicos estaban compinchados con el lugar y el camarero que nos atiende para cobrarnos una cuenta inflada que después se repartirían.

Ante tal tesitura y conscientes de la jugada, decidimos pagar tan solo por nuestras bebidas e irnos. Fue lo mejor que supimos hacer para salir medio airosos y sin problemas de aquella situación. Aun así se llevaron un importe mayor que el que correspondía a esas bebidas, ¡pero nos fuimos contentos de que no consiguieron salirse completamente con la suya!

9 años después, cada vez que me veo con mi amigo, no hay vez que no hablemos de la anécdota del “negrón” y nos echemos unas buenas risas. ¡No se nos olvida aún el frío que pasamos allí dentro!

Contribución de Daniel Viera del Blog Universal Traveler

Pueden seguir leyendo más historias en el blog Universal Traveler

Transporte en Argentina

Estafas más comunes en los viajes – Historia de Mariano Cadeneau del blog El Gran Viaje

Una estafa bastante popular en Argentina es la de los “bondis truchos” – trucho es un argentinismo para designar algo falso y/o ilegal (Nota de Alejandro: Bondis son autobuses o colectivos) -. Son autobuses alternativos que van de una ciudad a otra, circulan por rutas y con paradas alternativas, usando vehículos que las compañías de transporte sacan de circulación. Típicamente son unidades viejas, aunque no siempre.

Circulan con una habilitación como viaje de turismo y están en una especie de gris legal. Muchas “empresas” usan ese gris para estafar a cientos de personas cada mes. Yo tuve la suerte de estar entre los “afortunados” de abril de 2014, volviendo a mi casa luego de un viaje de tres meses por Argentina, Bolivia y Perú.

Ansioso por llegar a mi hogar, bajé la guardia y fui estafado. Si bien la pasé bastante mal, por suerte pude viajar, aunque no en la fecha, hora y modo prometidos. La historia completa está en este post de mi blog. Allí podrán comprobar por los comentarios que, si bien ya pasaron casi tres años de cuando lo escribí, sigue muy vigente aún hoy en día.

Contribución de Mariano Cadeneau del Blog El Gran Viaje

Pueden seguir leyendo más historias en el blog El Gran Viaje

Estafas en India

Estafas más comunes en los viajes – Historia de Lucas y Ludmila del blog Mochilas en viaje

Desde el momento en que aterrizamos en el aeropuerto Indira Gandhi, en Nueva Delhi, los indios nos querían engañar.

Primero con el tipo de cambio (nos decían que en los bancos no cambian a turistas y que debíamos cambiar si o si ahí, a un cambio pésimo). Luego, con el metro que conecta el aeropuerto con la ciudad (decían que no andaba y nos incitaban a tomarnos un taxi), incluso nos llegaron a decir que la calle Paharj Ganj, en el corazón de la ciudad, estaba cerrada por un festival y que no podíamos llegar hasta ahí.

Otra mentira famosa que nos hicieron tuvo que con las oficinas de turismo supuestamente “oficiales”, las cuales terminan siendo agencias privadas que venden todo tipo de paquetes y boletos con altísimas comisiones. Los conductores de rickshaw también tiene su responsabilidad y su intento de timo: ofrecen un city tour a muy bajo costo pero terminan siendo paseos por las tiendas y negocios de sus primos.

Pero el timo más fuerte tuvo que ver con la complicidad de la policía india. En la estación de trenes se nos acercó un hombre y nos dijo que la oficina de venta de pasajes estaba cerrada durante toda una semana. Ante la duda, le preguntamos a un policía y nos dijo que era cierto. Nos recomendó ir a una agencia “official” de turismo y comprar pasajes de autobús. Gentilmente se ofreció a llamar a su amigo para que nos lleve en su rickshaw de manera gratuita.

Desgraciadamente, en Delhi basta tener pinta de occidental para ser el centro de las miradas y de los timos. Algunos indios son oportunistas “cazaturistas”, son capaces de inventar cualquier historia para vendernos algo y los recién llegados son (fuimos) carne fresca. Los indios son vivos y se dan cuenta de quien anda perdido. Varias veces van a escuchar la pregunta de rigor: ¿Primera vez en India? Y siempre, por las dudas, hay que decir que no.

Nota de Alejandro: Es cierto, también pasé por la “Oficina de turismo del gobierno” para revisar los boletos de tren que ya había comprado por internet. El conductor de Rickshaw fue el que me convenció y me llevó a esta agencia, al final no pasó nada tan sólo perdí una hora de mi tiempo intentando salirme de la situación. Pero aún con todo y esto, India es de mis países favoritos, puedes leer más al respecto en Por qué las personas aman u odian India ó la Guía practica para viajar a India.

Contribución de Lucas y Ludmila del Blog Mochilas en viaje

Pueden seguir leyendo más historias en el blog Mochilas en viaje

Estafas en Marruecos

Estafas más comunes en los viajes – Historia de José López del blog El viaje me hizo a mí

Un tema que parece muy simple y en el que hemos sido unos completos pardillos. No se nos pasaba por la cabeza que un hotel asociado de Booking pudiese hacer esto y menos aun que estos lo encubriesen de esta forma.

El timo es muy simple. Reservamos el alojamiento por Booking y al llegar nos dijeron que pagásemos en efectivo que no tenían lector de tarjetas. Nosotros confiados pagamos de esa forma y nos olvidamos del tema. De vuelta a casa nos encontramos el cargo en la tarjeta con lo que finalmente pagamos dos veces.

La respuesta de Booking es que ellos sin una factura se lavan las manos. No les interesa cualquier dato que puedas aportar para demostrarlo, que son bastantes. Hablamos con tres personas diferentes por teléfono y todas nos dijeron que nos creían pero que sin factura sus superiores no autorizaban el reembolso.

Para evitar este timo solo debes exigir la factura siempre. Sí es muy simple y nosotros fuimos demasiado confiados. Pero cuando estás de vacaciones te relajas y es lo que aprovechan estos sinvergüenzas.

Nota de Alejandro: Pasé exactamente por lo mismo en dos ocasiones pero en India, en mi caso Booking fue muy rápido en responder y por fortuna si tenía las facturas de los hoteles para comprobar la estadía, desde que realicé el reporte con Booking hasta que me regresaron el dinero fueron menos de 24 Horas. Antes de esto jamás me preocupaba por pedir comprobante de pago del hotel, desde entonces SIEMPRE pido una y le tomo foto, aunque sea una hoja cualquiera escrita a mano con el sello del hotel.

Contribución de José López del Blog El viaje me hizo a mí

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Estafas en Ecuador

Estafas más comunes en los viajes – Historia de Juan Manuel Lere del blog Rumbeando por ahí

No fue el monto, no fue el dinero, fue la “bienvenida”

Al cruzar de Colombia a Ecuador por el Puente Internacional San Miguel un ómnibus te lleva hasta Nueva Loja – Lago Agrio, a unos 15 Km del puente, pero el puesto fronterizo se encuentra a mitad de camino y todo extranjero, es sabido, debe hacer los trámites migratorios en este puesto antes de proseguir.

Desconociendo, sumado el calor amazónico, algunos intentan hacerse de un dólar extra y te cobran por el trayecto de 15 Km a pesar de que sí o sí uno debe bajar del bus; supe que otros incautos llegaron hasta Nueva Loja y si bien hay un puesto migratorio, no podés hacer el ingreso. Te obligan a regresar al primero…

ATENCIÓN! Tuve que pagar dos veces el boleto pero si les sale mejor el engaño se verán “obligados” a pagar tres veces el mismo boleto y siempre por el mismo valor con el que se recorren los 15 kilómetros que median entre el puente y la ciudad de los dos nombres!

Nota de Alejandro: En varias partes del mundo cruzar fronteras entre dos países se presta a las estafas, por ejemplo para viajar a Camboya por lo general se necesita de una visa, uno puede tramitarla desde la página oficial del Gobierno de Camboya (https://www.evisa.gov.kh/) sin embargo los que no cuenten con esta visa pueden tramitarla en la frontera, por lo general una persona del autobús tomará tu pasaporte y te cobrará el costo de la visa más 5 USD por hacer otro tramite, en otras ocasiones el mismo oficial de migración te cobrará 2USD por ponerte el sello, varía muchísimo. En mi caso al ya tener la visa electrónica evite todo esto pero el resto de viajeros en el autobús pagaron 5USD por este tramite.

Contribución de Juan Manuel del Blog Rumbeando por ahí

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Estafa en frontera México-Guatemala

Estafas más comunes en los viajes – Historia de Claudia Rodríguez del blog Solo ida

Sabía que el cruce de la frontera de México con Guatemala (a la altura de Palenque, por Frontera Corozal) iba a ser un tanto complicado, pero no que iba a casi sacarme de mis casillas.

La salida de la ciudad fue sencilla, pero al llegar al puesto de inmigración me pidieron, sin ni siquiera mirar mi pasaporte, 500 pesos (25$). Al pedir explicaciones, los dos oficiales empezaron a balbucear pues es evidente que no suelen recibir muchas preguntas de los extranjeros que por allí pasan cada día.

Tras indagar un poco más, me di cuenta de que lo que allí tienen montado es un verdadero negocio. Las tasas de inmigración se pagan a la llegada al país y ellos, con la excusa de que no pueden comprobarlo, se embolsan esta cantidad de dinero continuamente.

En mi caso, tuve que correr hacia el único lugar con internet del poblado y gastarme los 10 pesos que me quedaban para encontrar mi billete de avión hacia Cancún y así mostrarles que había pagado las supuestas tasas. Ni siquiera las miraron, pero conseguí mi sello de salida “gratis”.

Una vez cruzamos el río Usumascinta, tras unos kilómetros más en colectivo, llegamos al puesto fronterizo de Bethel, ya en Guatemala. Aquí el timo es aún más público: los oficiales de inmigración piden 5$ porque sí. Sin embargo, ya les advertí a todos los que íbamos y fue tan sencillo como decir que no teníamos dinero. La situación fue un tanto incómoda, pues todos los que no pagamos el impuesto revolucionario recibimos el formulario oficial de inmigración para cumplimentar, pero los dos que, por desgracia, pagaron simplemente recibieron sin sello.

Las fronteras siempre son algo complicadas, pero en aquellas que se cruzan por tierra hay que estar muy atento. Hay que guardar las formas, pero también saber “hacerse el tonto” o “el listo” para no caer en alguno de estos timos.

Contribución de Claudia Rodriguez del Blog Solo Ida

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En 1925 con suficiente ingenio, carisma y seguridad Victor Lustig logró vender la Torre Eiffel, no solo una sino dos veces.

No, no estoy bromeando. Este famoso estafador logró algo que el día de hoy podría parecer impensable, vender uno de los monumentos más emblemáticos del mundo.

Pero, ¿sabes qué tienen en común Victor Lusting con los estafadores de la mayoría de las historias que acabas de leer? Todos tienen un carisma excesivo y buscarán empatizar contigo inmediatamente.

Después de su captura y durante su tiempo en prisión Victor Lustig escribió algo que se conoce como los “10 mandamientos de los estafadores”, dentro de esta lista se recomienda a los estafadores ser pacientes, esperar a que la persona comparta algo intimo como tus opiniones políticas, religión o país de origen.

Caminando por las calles de cualquier mercado una de las primeras preguntas que te harán es: ¿De qué país eres?, basado en tu respuesta intentarán buscar una asociación. -“¿México? Amo México, tequila, futbol, el chicharito…” de ahí comenzarán a platicar sin parar pero estarán observando detalladamente tus reacciones y movimientos para ver de que forma atraerte a la estafa.

No es necesario tener miedo o ser rudo, tan sólo ser consciente de la posibilidad y estar alerta de esto.

Si en alguno de tus viajes tienes la mala suerte de caer en alguna estafa, no es tu culpa y tampoco estigmatices a la población de ese país.

Parte de viajar es vivir experiencias y conocer personas, pueden ser buenas o malas, en lo general la memoria de las malas se quedará impregnada en nosotros más que el de las buenas pero la bondad en las personas existe y los viajes se vuelven memorables únicamente cuando te permites abrirte lo suficiente para conocer a las personas del lugar dónde te encuentras.

Platica con ellos, comparte un par de bebidas y disfruta de conocer otros puntos de vista sin miedo a creer que estas a punto de ser estafado.

No dejes que el miedo te detenga, eventualmente te darás cuenta que el mundo es un lugar lleno de matices, experiencias y posibilidades, sal a disfrutarlo.

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2017-07-05T12:00:31+00:00

10 Comments

  1. Rocio noviembre 8, 2017 at 12:31 pm

    En Colombia cartagena “te regalan” trenzas en el pelo y un masaje en la playa te hablan bien se ríen te dicen que visitar y cuando terminan te dicen que quieren cobrarte 100dolares yo le dije que no me manejaba con efectivo solo con tarjetas de crédito y que sólo tenías unas monedas que serían 30 pesos le di eso y de mala manera me fui. Para la próxima ya lo se

    • Alejandro noviembre 23, 2017 at 1:09 am

      Hola Rocio,

      Gracias por compartir la experiencia, en muchos lugares es similar, te ofrecen un servicio “gratis” para luego cobrar un precio exhorbitante.

  2. Romy junio 5, 2017 at 12:40 pm

    En Europa, no se si llamarla estafa pero yo creo que sí, son los tipos que van y te amarran una pulsera casi a fuerzas, que según esto es un regalo, o una flor, y luego te la cobran. Eso de que te preguntan de que país eres y eso sí es cierto, te quieren sacar información para simpatizar contigo (primer tema como mexicana, el muro de Trump, jajajaja) y te sientas mal por no darles unos euros. No queda de otra más que ser grosero, decirles fuerte “no” e irte rápido de ahí.

    • Alejandro junio 12, 2017 at 8:59 am

      Hola,

      Gracias por el comentario, si es estafa y sucede en todos lados, intentan regalarte algo para luego pedirte una “donación”.

  3. Vick Fichtner febrero 8, 2017 at 9:41 am

    A mi me pasaron dos, la primera hasta hoy no la he tragado, tan mal me sabe, y ha sido en Barcelona mismo… Estuve viviendo 1 año en BCN, regresé a Brasil y luego después de 15 meses, volví a Barcelona, de esta vez con la intención de quedarme (tenía papeles y todo). Cuando llegué al piso donde iba estar unos días, de una amiga, ella se había confundido las datas y no estaba. Para no estar esperando por horas en la calle con 2 maletas de 30 kg, un bolso y una mochila de viajes, me fui a casa de otra amiga que vivia a unos 5 min de allí (todo esto en el Eixample, por Comte Borrel). Cuando mi amiga regresó ya era noche, y un domingo festivo. Para no ir por la calle con tanta cosa y sola, dejé una de las maletas en el piso y me fui solo con la otra, mochila (que tenía todo mi equipo fotográfico y notebook), y mi bolso con billetero. Pero como eran solo 5 min y en una buena area, no pensé que pasaría algo.
    Cuando estaba a 2 calles del piso de mi amiga, un tío viene y me pregunta primero por la Sagrada Familia y luego por la Estación de Sants (una nada que ver con la otra). Oliendo un timo, le contesto rudemente y me alejo. El tío desaparece y al minuto me veo cercado por 2 tíos, altos, grandes, diciéndose policías a paisana. Me hablan que estaban investigando el tío con quien hablé por llevar dinero falsificado. Si había cambiado dinero con él. Les contesto que si de verdad estaban observando sabían que no, que solo le hablé 2 palabras y no lo conocía. Intento irme, no me dejan. Pido su identificación, me enseña muy rápido y no me deja verla. Yo sabía que era un timo pero tenía medo, eran 2 hombres fuertes y no me dejaban ir, además ni correr podía porque tenía la maleta. Piden mis documentos, les digo que les enseño en la comisaría, empiezan a ser rudes conmigo. Con miedo que me robaran la mochila (valor incalculable en equipamento), saco el billetero. Me quitan todo el dinero, lo miran rápido, me lo devuelven, se van. Me voy rápido y cuando llego al piso de mi amiga, veo que los hijos de puta me han quitado 500 euros en notas de 100. No hay palabras para describir el ódio que sentí… Y de mi misma por andar con el dinero en el billetero.

    El segundo fue en Marrakesh. Iba con mi prima y nos perdimos en medio de la medina. Estábamos intentando llegar al Souk. Pero aquellas calles son un laberinto, y cada uno nos decía para ir a una dirección. Al final uno a quien preguntamos nos dice que su amigo que “justo pasaba por allí” también iba para estos lado y que lo acompañara, que al final iba en camino. Por supuesto el tío ha dado mil vueltas, no nos dejaba aunque intentáramos y cuando por fin, 40 min después, llegamos cerca del Souk (que al final había estado al lado todo el tiempo, siendo que él nos llevó hasta el límite de la medina), nos pide dinero. Dijimos que no teníamos, que él se ofreció como un favor. El listillo además nos dejó cerca, pero en una calle desierta, así que cuando mi prima empezó a discutir con él que no le daría nada, yo con miedo que llegaran más “amigos” suyos, le di unas monedas y ya está. No era mucho, no llegaba a 2 euros, y él se enfadó pero al final le grité que o esto o nada y nos alejamos rápido. Es una lástima no poder fiarse en la buena voluntad de las personas, pero pasa…

  4. Martin febrero 1, 2017 at 9:34 am

    Dos casos.
    1) En Potosi, Bolivia, contratamos un tour para el Cerro Rico. Nos habían dicho que llevaramos, además del ticket, bebidas (no agua, por supuesto, sino coca colas o bebidas no tan saludables) y comidas de similar índole (papas fritas de bolsa o dulces…) U otros obsequios para vicios (cigarros, cervezas…). Para darles a los mineros, en señal de amistad, para que nos dejen sacar fotos. La cuestión es que a mi me pareció una aberración llevarle esas estupideces y no lleve ni un peso boliviano. Al lado teníamos dos españolas que les habían contado un 20℅ más del precio (que regateamos) por visitar no sé qué lugar que en realidad también estaba incluido en nuestro tour. En fin, las españolas llevaron todo eso y nosotros, excusandonos en que no sabíamos nada y que no llevamos dinero, nos llevamos nada. Obviamente el tour fue el mismo y la excusa de que no podríamos sacar fotos si no llevábamos vicios pa los mineros no se cumplió.
    2) En La Paz, Bolivia, unos chilenos que nos encontramos más tarde fueron robados. Cómo? Iban en un taxi del aeropuerto en El Alto al centro de La Paz y en el camino, oscuro, les paró la policía. Reviso al compañero que iba con ellos compartiendo el taxi (a todo esto no es tan frecuente el compartir taxi citadino en Bolivia) y supuestamente le encontraron droga. Primero los amenazaron a ellos dos y al taxista por ser cómplices. Tras convencerse de que no lo eran, les pidieron revisar su dinero, pues los chilenos solían traer billetes falsos. Ellos accedieron y luego de varios entredichos decidieron dejarlos ir casi que de gracia, usando el taxi como transporte para llevar al supuesto traficante a la policía. Al bajarse y caminar a un lugar más seguro, se dieron cuenta que el dinero y las tarjetas habían desaparecido.

    Tengo varias más historias así, pero bueno, el tema de la policía me parece el más jodido (uno nunca sabe si confiar). Yo intento siempre preguntar por qué y si es preciso poner mil trabas a la injusticia que nos estén pidiendo hacer. Si es policía en serio hará las cosas más o menos bien, pero si es falso estaremos cubiertos. Un consejo: llevar documentos y tarjetas vencidas con uno mismo. No dar pasaporte ni DNi actual, sino cosas vencidas. Si no tienen, llevar documentos secundarios que los identifiquen. La idea es que si les piden DNI o algo así, nunca dar los que les puedan servir, sino los otros. Mismo ante eventuales hurtos les será útil. Otro tema es que a la Policía nunca, pero nunca, se les puede dar el dinero así. Primero pedir que les lleven ante la comisaría, algo que seguramente no harán porque no sea legal. En caso que los conduzcan efectivamente allí, esperar por abogados o jueces. Los policías siempre son útiles, pero cuando lo abordan a uno de repente pidiendo cosas raras, entonces hay algo raro. Al menos a mi en mi país nunca me paro la policía y menos para pedir cosas extravagantes. Cual es la posibilidad de que lo haga en otro país estando de vacaciones?

  5. Maria enero 31, 2017 at 4:45 pm

    En India encontré una pareja argentina que había sufrido la estafa que os voy a contar y que estuve a punto de sufrir. También había leido avisos en diferentes foros asi que yo iba prevenida. Viajaba sola por Rajastán, normalmente en tren y hacía reserva del hotel habitualmente el día anterior al viaje. No llevaba impresa la reserva, sino solo anotada la dirección de los hoteles. En Jodpur el conductor del tuk tuk que me llevó de la estación al hotel habló por telefono nada mas arrancar el viaje, y despues me llevó a otro hotel. Alli un señor encantador me dijo que mi hotel estaba lleno y habían tenido que recolocarme en este. Si os sucede, no hagáis caso, acabareis pagando el nuevo y el viejo por no presentaros. Yo respondí en plan agresivo, diciendo que ya había pagado mi hotel y no pensaba pagar absolutamente nada mas, y negandome a bajar del tuk tuk. Al final me llevó al ´reservado, que por supuesto, no estaba lleno. Esta estafa se suele complicar mas si le enseñas al conductor una reserva, pues incluso llegan a llamarte por tu nombre desde un telefono para confirmarte que tu hotel está lleno, y en el nuevo hotel se dirigen a ti con los datos, segun me contaron los argentinos. Una cosa que me fastidió mucho en el viaje es que nunca pude elegir yo el conductor del tuk tuk en las estaciones, ni siquiera en los quioscos prepagados. El susodicho me veía en el andén , me elegía, hablaba con el del quiosco, y ya no había nada que hacer. A defenderse.

  6. Juan Manuel Lere enero 31, 2017 at 1:55 pm

    A propósito de la anécdota de la venta de la torre Eifel en Argentina nuestro conocido Obelisco, símbolo de Buenos Aires, también fue dice la leyenda urbana, varias veces vendido pero sí hubo por allá a principio del siglo XX una estafa muy extendida, uno de los tantos “Cuentos del Tío” como se suele decir no sólo en Argentina, sino en Bolivia y Perú también era la “Venta de un buzón” De ahí la expresión “Vender un buzón” que se usa por acá para referirnos a una estafa irrisoria. La cosa es que por aquellos años, y esto consta en las denuncias policiales, varios incautos compraron buzones públicos, esos que solían estar en las esquinas de las calles, y para nada baratos de hecho! La cosa que estos incautos al caer en la cuenta de su error hicieron las pertinentes denuncias pero para ese momento muchos, ya habían perdido los ahorro de toda una vida!
    Tantas estafas y la anécdota de Francia me hicieron recordar todo esto y quería compartirlo!
    Abrazos y gracias por el espacio che!!!

  7. Vilma Caicedo Guerrero enero 31, 2017 at 1:03 pm

    HOLA

    Les recominedo tener mucho cuidado cuando viajen a Italia, especialmente en Venecia, la ciudad de la estafa, a donde vas te quieren desplumar, nunca pidas algo sin preguntar antes cuanto cuesta o te llevaras una gran sorpresa…
    En Roma cerca del coliseo tambien un guapo Italiano intento hacernos un “Paquete chileno” como decimos en Colombia, por unas chaquetas supuestamente de marca Armani, por suerte no creimos nada… Mucho cuidado en el primer mundo también estafan…

    • Camila febrero 1, 2017 at 10:12 am

      Ay a mí tbn me tocó este en el Coliseo!!! Encima andaba en auto y nos decía que necesitaba la plata para cargar nafta, jajaja.