Historias y consejos de 13 mujeres que viajan solas por el mundo

Creo que no existe tema tan controversial en cuestión de viajes como el de una mujer que viaja sola.

Este tema siempre causará emociones encontradas. Por un lado se incentiva a la mujer a descubrir el mundo por ella misma y conocer de lo que es capaz, mientras que por el otro, las opiniones de amigos, familiares y noticias harán énfasis en los riesgos y peligros de hacerlo.

Soy consciente que en un mundo ideal no debería existir en cuestión de viajes, ni de ningún otro tema, una diferencia determinada por el genero de una persona. Desafortunadamente no vivimos en un mundo ideal y las cosas no siempre son o serán color de rosa.

Sin embargo, pese a todo lo que escuchamos y vemos, el mundo en general es un lugar seguro lleno de personas buenas dispuestas a ayudar. Y, si algún día queremos vivir en un mundo dónde la igualdad de genero no sea un tema por el cuál tengamos que levantar la voz debemos continuar trabajando por ello; este artículo es mi granito de arena en esta lucha.

Pesé a que he recorrido más de 50 países me sería imposible intentar convencer a una mujer de viajar sola pues no tengo la experiencia para ello, sin embargo, por esta razón decidí armar este artículo con las historias y consejos de 13 mujeres que viajan solas por el mundo.

Sus nacionalidades, edades y experiencias son tan diversas como los países a los que han viajado y para organizar un poco el artículo y que sea de utilidad decidí armarlo a modo de entrevista. Cada una de ellas respondieron las siguientes 8 preguntas:

  • ¿Puedes dar una breve introducción de quién eres y a qué te dedicas?

  • ¿A dónde y por cuánto tiempo has viajado sola?

  • ¿Cuál fue el mayor miedo, prejuicio o idea que te enfrentaste antes de comenzar tu viaje?

  • ¿Cómo lo superaste?

  • ¿Cuál ha sido el mayor peligro, riesgo, prejuicio o problema que has encontrado durante alguno de tus viajes y cómo lo resolviste?

  • ¿Tienes alguna experiencia positiva que has encontrado al viajar sola?

  • ¿Recomendarías a las mujeres a viajar solas? ¿Por qué?

  • ¿Algún consejo o recomendación adicional para alguna mujer que está pensando en viajar sola?

Muchas de las historias que estás a punto de leer contienen elementos tanto positivos cómo negativos, pues no pretendo ocultar las cosas y motivarte ciegamente a viajar sola, tan sólo busco mostrarte la realidad que existe sobre esta experiencia.

Al terminar de leer este artículo espero que logre su cometido de brindarte un panorama general y al final puedas tomar la decisión que te haga más feliz.

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Mujeres viajando solas: Angie D’Errico

¿Puedes dar una breve introducción de quién eres y a qué te dedicas?

Soy Angie, de Junín, una ciudad de la provincia de Buenos Aires en Argentina, tengo 29 años y vivo viajando desde 2012, cuando a los 24 años, renuncié y me fui a recorrer el mundo y, por lo pronto, sin intenciones de parar.

¿Por cuánto tiempo has viajado sola? ¿Cuál fue el mayor miedo, prejuicio o idea que te enfrentaste antes de comenzar tu viaje

Viajo sola desde 2013 y lo sigo haciendo. Existen muchísimos prejuicios respecto a las mujeres que decidimos viajar sola y, en general, esos prejuicios vienen de gente que jamás ha viajado. No quiero decir que no estemos expuestas a mayores riesgos que si fuésemos hombres, pero sí que también somos presas de una exageración masiva. Sí, hay riesgos y sí debemos ser más cuidadosas que los hombres, pero eso no quiere decir que no podamos hacerlo.

En mi caso, empecé a viajar en pareja y luego seguí mi camino sola, por lo que no tuve prejuicios porque durante mis primeros años de viaje siempre me había cruzado con chicas que andaban recorriendo el mundo solas y se las veía muy felices.

¿Tienes alguna experiencia positiva o negativa que has encontrado al viajar sola?

Lo mejor enseñanza que me han dejado los viajes (que más que enseñanza ha sido una confirmación) es que en el mundo existen más personas buenas que malas.

Y, frente a una “presa fácil” como somos las mujeres, las personas reaccionan: las personas malas pensarán “una mujer viajando sola, me voy a aprovechar”, y por otro lado, las personas buenas también reaccionarán con un: “una mujer viajando sola, pobre, la voy a ayudar”.

Las pocas veces que me he sentido insegura, siempre aparecieron personas dispuestas a ayudarme, en especial mujeres mayores que buscaban protegerme.Tengo una anécdota que ejemplifica esta sensación.

Estaba en Corea del Sur a punto de tomarte mi vuelo a Mongolia. Cuando finalmente aterricé en Ulaan Baatar, y tal como me habían advertido, apenas salí por la puerta de inmigraciones, se me vinieron muchos hombres encima a insistirme que me fuera en sus taxis.

Había leído en internet que tomarte un taxi desde el aeropuerto era carísimo, que mejor caminara hasta la autopista e hiciera dedo. Como no tenía dinero de Mongolia, me quedé dando vueltas en el aeropuerto buscando cambiar dinero, mientras la fila de hombres mongoles me seguía, cada vez más insistentes.

Después de varias vueltas y ya cansada de los hombres, que me decían “¿pero estás sola? ¿con quién te vas a ir? No puedes estar sola acá”, y no pudiendo encontrar una casa de cambio, y con uno de los hombres ya demasiado insistente, decidí meterme en el único bar que había.

Ya dentro del bar, había un tipo sentado en una mesa que apenas me vio me gritó “YOU SPEAK ENGLISH?”, me di vuelta y apenas lo hice, se me vino encima muy insistente también, a pedirme dinero.

Le dije que no tenía que recién había llegado, me insistía, que no importaba que plata tenía. La cosa se estaba poniendo cada vez peor, hasta que una chica de Mongolia que estaba ahí en el bar, vino a mi rescate.

Discutió un rato en mongol, ella le ofrece su plata, el tipo se la tira en la cara, la discusión subió de tono hasta que intervinieron más mujeres y el tipo se terminó yendo del bar.

Le agradecí a la chica y le pregunto dónde podía cambiar dinero. Me dice, me despido y apenas salgo del bar, otro tipo de los taxis empieza a seguirme.

La chica que estaba cerca vuelve y me pregunta cómo me iba a ir hasta la ciudad, si tenía algún amigo en Mongolia que me viniese a buscar. Le dije que no, que había leído en internet que tenía que caminar fuera del aeropuerto hasta la avenida principal para no tomar los taxis del aeropuerto.

Me dijo que ella estaba con su marido, esperando a un amigo que había ido a Corea en un viaje de negocios, que si no me importaba esperarlo, ellos me llevaban hasta el centro.

El amigo de ellos había venido en el mismo vuelo que yo. Así que al poco tiempo salió, la chica me presentó a su marido y el amigo. Y me terminaron llevando hasta la entrada de mi hostel.

Justamente por vernos más “inofensivas” también es más fácil para nosotras hacer dedo o que la gente nos invite a alojarnos en sus casas: las mujeres solas solemos despertar mayor empatía que los hombres.

¿Recomendarías a las mujeres a viajar solas? ¿Por qué?

Siempre recomiendo a todos viajar solos aunque sea una vez en la vida, porque no existe algo más increíble que la sensación de libertad absoluta. Al ser mujer, lamentablemente tenemos que estar atentas a otros peligros que los hombres no experimentan, pero no por eso es imposible.

¿Algún consejo o recomendación adicional para alguna mujer que está pensando en viajar sola?

Lo mejor que podemos hacer es informarnos cómo son las cosas en cada destino, porque cada cultura es distinta y lo que puede ser algo común en un país, puede que en otro suceda lo opuesto.

Hoy en día podemos aprovechar muchísimo la globalización y la cantidad de grupos de facebook de viajeros donde podemos acceder a información que viene de la experiencia personal. Mi recomendación es hablar con alguien que haya estado en el país que quieres visitar y te cuente lo que ha vivido en primera persona.

Habla con mujeres que ya hayan visitado ese país y sigue sus consejos. Y, definitivamente, no hables con personas que nunca hayan viajado, pues sus miedos, por más infundados y “bien intencionados” que sean, terminarán por influenciarte.

Si quieres leer más historias de Angie puedes leer su blog: Titin Round the World

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Mujeres viajando solas: Flor Zaccagnino

¿Puedes dar una breve introducción de quién eres y a qué te dedicas?

Soy Flor Zaccagnino tengo 30 años y hace 4 que vivo viajando.

En 2013 renuncié a mi trabajo formal en un hotel 5 estrellas en mi ciudad natal (Buenos Aires, Argentina) y me fui de viaje largo. Trabajaba en Marriott, el empleo que siempre había deseado, luego de 10 años de trabajo en hospitalidad (de la cual soy licenciada) pero «algo» me decía que debía salir a la ruta… ¡y no se equivocó!.

Actualmente viajo continuamente, con algunas paradas en Buenos Aires para visitar amigos y familiares. Trabajo gracias a mi blog, por internet, desde cualquier lugar del mundo. También redacto contenido para otros medios. Soy feliz viviendo la vida que siempre soñé.

¿A dónde y por cuánto tiempo has viajado sola?

Mi primer viaje sola fue por Brasil durante mes y algo (luego de 5 meses viajando con amigos). Comencé en Rio de Janeiro, una ciudad «mal vista» y peligrosa para moverse sola pero la verdad es que no he vivido ni una sola situación incomoda. De allí viajé por Buzios, Cabo Frio y Arraial do Cabo y viví experiencias maravillosas.

Mi gran viaje sola fue por Europa. Fue mi segunda vez en el viejo continente pero esa oportunidad fueron 6 meses de los cuales también me instalé en Menorca durante el verano y trabajé como niñera y volví a un hotel, haciéndome cargo del área comercial.

¿Cuál fue el mayor miedo, prejuicio o idea que te enfrentaste antes de comenzar tu viaje

Miedos eran mas ajenos que propios. Siempre fui muy sociable y sabía que podría estar acompañada si lo deseaba.

Quizás el mayor miedo era el andar de noche sola, llegar a una ciudad nueva con mi mochila y tener que moverme sola hasta el alojamiento.

¿Cómo lo superaste?

Decidí buscar transportes para llegar de día pero lo hice más que nada estando ya de viaje. Antes de salir me propuse concentrarme en lo lindo de organizar el itinerario y compartir los momentos previos al viaje con mis seres queridos.

¿Cuál ha sido el mayor peligro, riesgo, prejuicio o problema que has encontrado durante alguno de tus viajes y cómo lo resolviste?

Por suerte no tengo mucho que contar sobre problemas al viajar sola.

En el viaje a Europa una amiga de unió durante unos días y fuimos a Praga. Un lector del blog me escribió para preguntarme donde estaría alojada, ya que él estaba viajando solo y se quería unir y viajar por Praga juntos. Le conté y al día siguiente llegó a la madrugada pero nosotras ya dormíamos.

A la mañana siguiente pregunté por él en recepción y me miraron mal, me preguntaron si era mi amigo, si lo conocía… no entendía nada.

Finalmente, la recepcionista me contó que estaba preso. La noche en que llegó una compañera de su cuarto compartido lo había acusado de abuso.

Fue horrible ya que no tenia como saber si era o no cierto, si me hubiera pasado a mi, etc., miles de miedos nuevos aparecieron y los días posteriores, cuando seguí sola con mi viaje, me cerré un poco en conocer nuevas personas. Por suerte, ya se me pasó.

¿Tienes alguna experiencia positiva que has encontrado al viajar sola?

El manejar mi ritmo, elegir cuando estar sola y cuando no. Viajando sola me siento más predispuesta tal vez a conocer gente y eso me encanta. Los viajes en solitario me han dejado grandes amistades por el mundo.

¿Recomendarías a las mujeres a viajar solas? ¿Por qué?

Si, ¡definitivamente! Creo que es fundamental viajar sola, al menos, una vez en la vida. Si bien ahora viajo en pareja la mayor parte del tiempo, siempre me hago mis escapaditas en solitario.

Es la mejor forma de conectarme conmigo. Sirve para sanar, conocerse y animarse a más.

¿Algún consejo o recomendación adicional para alguna mujer que está pensando en viajar sola?

Que se anime, que deje los miedos de lado y que de el primer paso. Como consejo de seguridad es buena idea ir compartiendo el lugar donde una se aloja a algún familiar o amigo. Y que lo disfruten a full. Estarán solas sólo cuando lo decidan ya que se puede conocer gente en cada lugar.

Si quieres leer más sobre el tema Flor ha escrito un artículo sobre su experiencia viajando sola en su blog, da clic aquí para leer. 

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Mujeres viajando solas: Isabel Montaño

¿Puedes dar una breve introducción de quién eres y a qué te dedicas?

Soy Isabel Montaño, tengo 30 años y soy Colombiana. Estudié comunicación social con énfasis audiovisual, para mi trabajo de grado me fui a grabar a los viajeros y a aprender a trabajar viajando, para sostener económicamente mis viajes vendo artesanías en la calle.

Desde hace 5 años que viajo sin parar, alrededor de Latinoamérica y hace mas de 4 meses crucé el charco, ahora me encuentro en Turquía.

¿A dónde y por cuánto tiempo has viajado sola?

Viajo sola desde hace un año exactamente, desde octubre del año pasado, estaba en Mexico cuando terminé con mi novio, y decidí irme para Belice aunque me decían que era muy peligroso, luego volví a Mexico y prácticamente le di la vuelta, luego bajé a Guatemala, y volví a viajar a mi país Colombia, luego viaje sola por el sur de Francia y desde hace mas de un mes que estoy Turquía.

¿Cuál fue el mayor miedo, prejuicio o idea que te enfrentaste antes de comenzar tu viaje

Muchos años desee tener el valor para viajar sola pero siempre temía que hombres me vieran sola , me drogaran y quisieran violarme, o incluso llevarme en trata de blancas.

¿Cómo lo superaste?

Viajaba un poco arraigada al miedo de quedarme sola pero mi relación ya no tenia pies ni cabeza, así comenzamos a darnos espacios una semana viajando juntos una separados, hasta que ya no había caso el amor hacia terminado mucho tiempo atrás, y pensar en devolverme no era una opción. Llevaba 4 años viajando, el viaje se haba convertido en mi modo de vida y no podía pensar en volver con el rabo entre las patas solo porque no tenía un varón que representara posesión.

¿Cuál ha sido el mayor peligro, riesgo, prejuicio o problema que has encontrado durante alguno de tus viajes y cómo lo resolviste?

En mi primer viaje a principios del 2009, me quedé sola bailando en un bar de Montañitas, Ecuador, de pronto se acercó a mi una chica a coquetearme, y me ofreció un cigarrillo que parecía normal; fume, y comencé a notar que mucha gente que estaba separada en diferentes esquinas del bar venían a bailar alrededor mío. Sentía que estaba 3 metros detrás de mi, y no podía actuar sobre mi cuerpo, porque estaba detrás y me preguntaba:

¿Por qué vienen todos juntos? ¿porqué todos fuman de ese cigarrillo de esa forma tan extraña? Porque yo veía que tomaban el cigarrillo por encima de la cabeza y mirando hacia arriba y fumaban, ademas solo la chica tenía el cigarrillo en su mano y lo tomaba entre el anular y el dedo del corazón.

No tenía olor, ni parecía armado, parecía un cigarrillo industrial de los que se compran en cajetilla, por eso no sospeché en un principio, pero después no dejaba de pensar, inmóvil, que era una situación muy extraña. Además no eran turistas, según me dijo ella, era local, de Montañitas.

De pronto llegó mi amigo y me tomó de un brazo por detrás me dijo al oído “esto no me gusta” y me jaló hacia afuera del bar, yo no pude decir palabra, recuerdo que estiré mi brazo para decir adiós, mi amigo me decía una y otra vez

“Uy! Estuviste cerca!” “Que miedo”

¿Cerca de qué? ¿miedo de qué? no sé… pero algo raro estaba pasando. Me dijo que vomité, y de eso no me acuerdo, recuerdo que nos sentamos en una acera un rato, y luego tomamos un taxi hacia Manglar alto donde nos estábamos quedando. Al día siguiente él me decía que estaba exagerando y que no era para tanto.

Nunca más volví sola a un bar.

¿Tienes alguna experiencia positiva que has encontrado al viajar sola?

Desde mi primer viaje sola he encontrado mucha gente que me ayuda en el camino a llegar a mi destino. He hecho muchísimos más amigos que antes, y mucho más cercanos. Decido a cada paso mi destino, decidiendo sola si tomo riesgos o no, lo que hace mucho más fácil el viaje porqué ya no hay dos miedosos sino uno solo, y por ende se