Hace unas semanas me pidieron que escribiera un mensaje para un grupo de jóvenes y no me había dado el tiempo de hacerlo, estar en constante movimiento, trabajando en mis proyectos pero sobre todo no encontrar el mensaje adecuado que transmitir fueron las razones por las cuales me demoré tanto en escribir esto.

Desde que me pidieron ese favor le he estado dando vueltas en mi cabeza pensando: De todo lo que he logrado, vivido y experimentado ¿Cuál sería el mejor consejo que pudiera dar? Aunque la respuesta parezca obvia, no lo es, pero por fin he llegado a una conclusión.

El mejor consejo que les puedo dar a esos jóvenes y a cualquier persona es: Viaja

No importa lo lejos o cerca, viaja. Este sencillo pero poderoso verbo y todo lo que conlleva te cambiará la vida.

Toma una mochila, empaca pocas cosas, pues no necesitarás mucho, y sal a conocer el mundo.

En el camino aprenderás lo poco que se necesita para vivir y ser feliz, las posesiones materiales dejarán de importar, usarás los mismos pantalones durante varios días y te sentirás avergonzado al recordar la cantidad de ropa que tienes en casa y jamás has usado.

Descubrirás la importancia de viajar ligero, de poder tomar tus cosas e irte a donde quieras, de no tener que preocuparte por perder algo pues todo es reemplazable.

Tenemos la mala costumbre de asignarles un valor emocional a las cosas pero viajando aprenderás que realmente son sólo cosas y nada más.

Eventualmente el dinero dejará de ser una prioridad en tu vida y las experiencias que vives son lo que realmente importan. Encontrarás maneras de ganar dinero viajando, comprobarás que eres mucho más hábil y capaz de lo que jamás imaginaste, pero esto sólo sucede cuando el viaje te empuja a los extremos por querer seguir en el camino, algo que jamás sucede estando en casa.

Viajando las relaciones cobran otro significado. Aprenderás a valorar a aquellos que están lejos y todo se vuelve más intenso con tus nuevas relaciones, empezarás amistades que durarán toda la vida y si eres afortunado de enamorarte viajando lo harás como si fueras adolescente una vez más.

Es tan poco el tiempo en el que dos personas coinciden en el camino que lo quieres aprovechar al máximo, sin limitaciones, prejuicios y con total honestidad, justo como todas las relaciones deberían ser en todo momento.

Los sueños se vuelven más reales. Estando en casa te limitas a soñar y a seguir con tu rutina de todos los días, cuando viajas se te abre un mundo de posibilidades que los sueños más alocados pueden volverse realidad, te sientes capaz de lograrlos y probablemente lo harás.

Te sensibilizarás con tu entorno. Los problemas de otros países eventualmente dejarán de ser algo lejano, entenderás como estamos interconectados y las repercusiones que tienen en ti las decisiones de otras personas que se encuentran del otro lado del mundo por más insignificantes que parezcan.

Serás más humilde. Quizás en tu ciudad eras popular pero ante los ojos del mundo no eres nadie y eso te dará libertad. Tu ego desaparecerá pues todo con lo que te identificabas ya no está, dejarás atrás todo lo que creíste que eras o te daba algún estatus como tu trabajo o tus estudios y empezarás a relacionarte con otras personas por lo que realmente son, personas.

Y lo más importante, siempre que viajes asegúrate de perderte. Cada vez que te pierdes te permites descubrir cosas nuevas y no estoy hablando necesariamente de perderte en una ciudad si no en todo lo que te rodea, pierde las preconcepciones que tenías del mundo, pierde las ideas que creías que eran verdades, pierde el sentido de lo que es normal y lo que no lo es, piérdete a ti mismo.

¿Cómo te puedes encontrar si jamás has estado perdido? Crecemos con ideas, prejuicios y reglas que nuestros círculos sociales nos han impuesto creyendo que es lo apropiado pero cuando viajas te das cuenta que no es así, que allá afuera todo es diferente y no por eso quiere decir que el mundo está equivocado.

Algunas personas pasan su vida encerrados en el mismo ambiente, en la misma rutina, en las mismas condiciones a las que se han acostumbrado y no han llegado aún a una respuesta certera a la pregunta de porque es importante viajar, sin embargo para mi, el consejo más valioso que le puedo dar a cualquier persona es: Viaja.